La formación integral de los estudiantes es un proceso donde el conocimiento se mezcla con la magia de la creatividad, el juego, el potencial que los niños aportan y la tecnología. De allí la importancia de ofrecerles estrategias que les brinden la posibilidad de apropiarse de contenidos desde un lugar y con una mirada diferente.

 

En este sentido, los Talleres se desplegaron durante el 2015 como espacios opcionales en los que los estudiantes actuaron, experimentaron y se comunicaron con los otros siendo capaces de hacer frente a situaciones nuevas, de manifestar sus preferencias, de tomar iniciativas construyendo progresivamente su personalidad y desarrollando sus aptitudes específicas en un interactuar constante del saber, el esfuerzo, el placer y la imaginación.

 

Durante el año, se ofrecieron diversos talleres, entre los que se encuentran: robótica, cerámica, tela, fotografía, ajedrez, teatro, teatro negro, guitarra, creadores de videojuegos, origami, flauta, danzas y técnicas circenses.

 

Cada uno de ellos supo aportar su encanto. Porque en la diversidad se pudieron desarrollar actividades en base al trabajo en conjunto que fortaleció la formación y el aprendizaje, permitiendo:

  • afianzar el espíritu de equipo, donde los diferentes roles permitieron colaborar, ser solidarios para con los demás y educar en el respeto a las normas,
  • adquirir hábitos de orden
  • asimilar una nueva forma de trabajo que requirió concentración, paciencia, observación, reflexión, anticipación de los resultados y, fundamentalmente, constancia
  • favorecer la autonomía y disponibilidad motriz,
  • promover el gusto por la música, la danza
  • lograr que el teatro sea un vínculo de humanización y crecimiento grupal, brindando la oportunidad de “ decir” y de “ decirse”, permitiendo la desinhibición y la comunicación, en estos espacios también se buscó el encuentro entre los estudiantes, las familias y la escuela.

 

Hacia el final de las actividades anuales se realizaron las clases abiertas no solo para mostrar los logros obtenidos sino también para compartir un proceso donde los niños, con su espontaneidad, rompieron el mundo adulto, permitiéndoles crear, relajarse de sus responsabilidades diarias y fundamentalmente disponer de un lugar de encuentro donde las obligaciones se tomaron un descanso.
Quiero agradecer en forma personal el trabajo de cada uno de los profesores que lograron estos ambientes llenos de  esfuerzos, magia ,fascinación y hechizos donde  los niños pudieron desplegar sus habilidades y principalmente se permitieron soñar.